lunes, 10 de octubre de 2011

Comentario de la escena número 2 de la película el señor de las moscas.




El comentario que se realiza a continuación, está basado en las lecturas “Antropología Cultural” de Conrad Phillip Kottak y “La lente antropológica. Luz fuerte, enfoque suave” de James L. Peacock.

Antes que nada queremos decir de la manera más clara posible los motivos principales por los cuales elegimos esta escena de la película. El primero y en el que todos los integrantes del equipo coincidimos, es en que esta, fue la de mayor impacto. En segundo término tenemos que la escena es parte fundamental para el desarrollo del resto de la película, ya que a partir de las decisiones y comportamientos que se muestran en ella, se ha de mirar el posible progreso de la película.

Sin más rodeos, comenzaremos por comentar que la impresión sobre la escena nos nace a partir de mirar cómo los niños náufragos, se ven orillados por las circunstancias a tomar decisiones sobre como organizarán su forma de vida en esa isla, esto lo podemos ver claramente en el momento en el que los niños toman el caracol como símbolo de ley, jerarquía y orden, pues solo teniendo este, se podía expresar una opinión dentro de la asamblea formada por los niños, esto es muy interesante porque muestra la necesidad de tener reglas, mantener organizado al grupo de personas y tener una persona que sea quien dirija y tome decisiones dentro del grupo. En esta parte no solo damos cuenta de esto, sino que como lo menciona Conrad en su lectura, miramos la facilidad que existe en los niños de absorber cualquier tradición cultural, ya que la capacidad de aprendizaje se adapta a las condiciones de vida y mediante este aprendizaje cultural es posible crear, manejar y controlar ideas aplicando sistemas específicos de significado simbólico. A demás de coincidir en lo que ambos autores manejan sobre la idea de que la cultura es aprendida.

Partiendo de esta idea, los niños intentan comportarse como adultos - porque es lo que habían aprendido en su cultura- para así poder llevar la buena convivencia, que hasta en ese momento se guardaba, creyendo que podían ser rescatados pero sin saber cuándo.

Por otro lado, mencionaremos el momento en el que están construyendo el campamento y los niños dan cuenta y expresan que están conscientes de que nadie ira a rescatarlos, es justo aquí cuando se nota que “Todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y cualquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad” empezarán a cambiar y sentir la necesidad de adaptarse al contexto, dado que nunca volverían a encontrarse en las condiciones que alguna vez entendieron como sociedad. Cabe mencionar que en esta parte los instintos mediados por las conductas aprendidas socialmente van modificándose y un claro ejemplo es cuando están todos bebiendo agua de las manos tras encontrarla en el lago.

Por último aludiremos el instante en que intentan hacer señales de humo para que los rescaten. Para poder conseguirlo primero necesitan tener fuego y al poder obtenerlo vemos cómo ellos festejan -bailando alrededor- su logro, esto nos hace pensar en la dependencia de lo natural como una posibilidad de rescate, y cuando decimos posibilidad de rescate no sólo nos referimos el hecho de salir de la isla, sino al rescate del instinto animal que ha sido dominado por lo humano.


Nombre del equipo:

RETRATOS DEL TIEMPO.

Integrantes que colaboraron:

Canal Rodríguez Karla Jahaziel.

Garduño Jiménez María Guadalupe.

González Ramírez Carolina.

Guerra Romero Iván.

Lara Correa Susana.

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